El recuento de los daños

El recuento de los daños

Para nadie es un secreto que los accidentes viales son un grave problema de salud pública en México y en el mundo. Sólo basta ver la frialdad de los números que señalan que más de 15 mexicanos pierden la vida en accidentes viales en nuestro país. Desde luego, una cultura vial responsable es la causa a todos los males, pero ésta brilla por su ausencia.

De acuerdo con un estudio de la ONU, el 50 por ciento de las muertes por accidentes deja como víctimas a motociclistas, ciclistas y peatones algo que no sorprenderá a nadie, toda vez que sólo tenemos que pararnos en el kiosco de un puesto de periódicos para ver los encabezados que hacen gala del humor más negro del que somos capaces de generar los mexicanos. 

De acuerdo con los registros de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en nuestro país ocurren un  promedio de 2.4 millones de hechos viales al año, que absorben alrededor del 1.7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Es importante mencionar que, de acuerdo a la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) casi el 50% de todas las muertes por accidentes de tránsito en el mundo se dan en usuarios vulnerables de la vía pública, que son quienes tienen la menor protección, es decir, motociclistas, ciclistas y peatones.

Cabe resaltar que, por cada persona que muere en un accidente de tráfico, hay por lo menos otros 20 que tienen lesiones importantes no mortales. Estas consecuencias pueden tener un impacto considerable en la calidad de vida, y con frecuencia, implicar costos económicos significativos.

En el Continente Americano, una proporción importante de las muertes en los caminos se dan en peatones (22%), ocupantes de motocicletas (20%), ciclistas (2%).

Otro porcentaje elevado lo representan los ocupantes de vehículos (35%), casi todos ellos por exceso de velocidad.

Cuando  un automovilista contrata una póliza para su auto con la cobertura mínima, que es la de Responsabilidad Civil, la indemnización por el daño causado hasta el monto de la suma asegurada contratada está a cargo de la compañía de seguros y el excedente corre por cuenta del responsable. Por ello, AMIS recomienda revisar el monto máximo de cobertura a quienes cuentan con una póliza y así garantizar la protección a las personas, las familias y las empresas.

 

Mario Cañas

Egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la UNAM. Apasionado de los autos y del deporte motor, la adrenalina y la gasolina corren por sus venas. Acompáñenlo a recorrer kilómetros llenos de emoción y a compartir historias.

"Las opiniones de este artículo son responsabilidad de quien lo escribe. El director editorial responsable de este sitio es Guillermo Lira Plaza".

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