HR-V, la nueva punta de lanza de Honda

HR-V, la nueva punta de lanza de Honda

La firma japonesa vuelve a la carga con un vehículo que promete revolucionar el mercado al ofrecer características diferentes a lo que estamos acostumbrados en el segmento de los crossover, es decir, un gran espacio en el habitáculo, un diseño agresivo y una sensación de manejo muy dinámica. El HR-V está llamado a convertirse en el nuevo hit de ventas de Honda en el mercado nacional.

El HR-V llegará a los pisos de venta de Honda en dos versiones: Uniq y Epic, ambas con un motor de cuatro cilindros 1.8 litros que entrega una potencia de 141 caballos de fuerza, con 127 lb-pie de torque.

La transmisión en el caso de Uniq puede ser manual de 6 velocidades, con opción a una CVT, mientras que en el modelo Epic (el tope de la gama) sólo se comercializará con la caja CVT. 

Este auto tiene sabor nacional al ser producido en la planta de Honda en Celaya y es el segundo ensamblado en este complejo, después del carismático y exitoso Fit. Será exportado a los mercados de Norteamérica y Europa, además de satisfacer su demanda en México.

Visualmente este vehículo presume de la nueva genética de la marca, con unas líneas afiladas y una musculatura cincelada nos da una imagen muy emocional.

En el frente destacan sus luces alargadas que le dan una mirada felina y enmarcan una nueva parrilla, que deja ver cuál será el ADN con el que llegarán los nuevos lanzamientos de la casa de Tokio. Sus grandes entradas de aire son un aviso de que se trata de un vehículo con aptitudes deportivas, además de que éstas optimizan la refrigeración del motor y su sistema de frenos.

Lateralmente el HR-V luce muy sólido y compacto dando la impresión de que sus formas son de menores dimensiones, mientras que la configuración de sus rines de aluminio de 17 pulgadas se conjugan de forma perfecta con los trazos que recorren la carrocería.

La parte trasera le pone la cereza al pastel al presentar un diseño vanguardista, que enfatiza el carácter multifacético de este auto con una disposición de luces que hace perfectamente visible la presencia del auto en el camino y que no deja dudas a que se trata de un Honda.

Pasito alegre.

La promesa de la marca es que el HR-V es un vehículo que ofrece el espacio de un SUV, el estilo de un coupé y el manejo de un sedán. Todo sin convertirse en un Frankenstein que te deja a la mitad de cada uno.

Al entrar al habitáculo de inmediato se percibe el buen espacio interior que ofrece, además de que gracias a sus asientos abatibles, los cuales cuentan con múltiples configuraciones, es posible optimizar significativamente el área de carga.

Su panel de instrumentos está ligeramente orientado al conductor con lo que se facilita en gran medida su acceso, además de que los controles al volante permiten el uso de sus sistemas de comunicación e infoentretenimiento evitando que se pierda la vista del camino.

Su pantalla tactil de siete pulgadas se puede sincronizar con tu iPhone y a través del HondaLink puedes usar su sistema de navegación GPS.

Dentro del equipamiento destaca su freno de mano eléctrico, con lo que se queda en el olvido la tradicional palanca o el pedal que lo activa, así como su llave de presencia que una vez detectada te lleva a presionar un botón que despierta al HR-V, mientras que las maniobras de estacionamiento pueden verse en la pantalla gracias a su cámara de reversa.

Los caminos de los Los Cabos fueron nuestro laboratorio de pruebas para ver que las promesas de la marca en el papel fueran cabales en el asfalto y con la versión más equipada, Epic, emprendimos la aventura.

En el tramo de ciudad activamos el modo ECO, con lo que comprobamos la eficiencia de su motor al momento en el que el propietario quiera estirar hasta la última gota de combustible, cuyos precios ya coquetean con la estratosfera, mientras que gozamos de un andar suave gracias a que la suspensión absorbía de buena manera las irregularidades del camino, que en nuestro país no son pocas.

La habitabilidad del interior es reconfortante, gracias a que su cabina es hermética y  nos libra de los ruidos exteriores, incluso, cuando atravesamos una zona de obras no fuimos interrumpidos en la plática que teníamos con nuestro compañero de aventura, así como del soundtrack que elegimos para este test drive.

Una vez en carretera había llegado el momento de olvidarnos un poco de la economía y el medio ambiente y acelerar a fondo, la caja de cambios CVT nos generaba dudas acerca de la entrega de poder, pero nos llevamos una sorpresa.

Conforme se hunde el pedal del acelerador la respuesta de la transmisión se incrementa, más aún en el modo Sport, dejando ver la buena puesta a punto de esta caja de velocidades, algo que muy pocas veces hemos visto.

La dirección del HR-V es eficiente y otorga una buena maniobrabilidad del vehículo, mientras que los sistemas de tracción y estabilidad presumieron lo mejor de sí en la zona de curvas, la cual pudimos sortear a buena velocidad en la que este auto nunca perdió el aplomo y la compostura.

El veredicto es que el HR-V cumple con las expectativas y llega a un segmento del mercado que está necesitado de ser refrescado con vehículos como éste, que al ofrecer un paquete completo de equipamiento y tener sabor nacional estamos seguros de que será muy bien recibido por el mercado mexicano. Su llegada a pisos de venta y precios aún están por definirse.

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