GMC Syclone
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GMC Syclone: la pickup que le ganó a un Ferrari

Conoce la historia de la pickup más emocionante en la historia de GMC.

/noviembre 19, 2021

No se dejen engañar por la apariencia de GMC Syclone. Esta pickup aparentemente inofensiva producida exclusivamente en el año de 1991, tiene un as bajo la manga. Se trata una colaboración con Production Automotive Services que la convirtió en nada más y nada menos que el vehículo de aceleración más poderosa hasta el momento. ¡Y es una pickup!

La compañía que trajo vehículos como Pontiac Turbo Trans Am, Syclone pasó a ser el coche de General Motors más rápido en producirse. Con 2,995 unidades en un año, este histórico vehículo sería tan llamativo.y emocionante que estrellas como Jay Leno y Clint Eastwood no podrían resistirse a tenerlo. En esta ocasión, te presentamos la historia del vehículo utilitario más loco en la historia de General Motors. 

Concebido por Buick y llevado a la realidad por GMC

Originalmente, la idea de GMC Syclone fue concebida por parte de los ingenieros de Buick. La idea era construir un vehículo súper deportivo pero con el diseño tan popular en Estados Unidos de las pickups. Buick después de todo ya había experimentado con vehículos de gran desempeño como el Grand National con buenos resultados. 

Buick Grand National
Buick Grand National

Por ello, tomaron el 3.8 litros V6 del Grand National y lo metieron en la base de una pickup S10 de Chevrolet. Se propuso la idea primero a Buick y luego a Chevrolet pero ambos rechazaron la propuesta. No fue hasta que los jefes de GMC escucharon la idea e inmediatamente mostraron interés. Para ellos, sería la gran oportunidad de destacarse no solo dentro del grupo General Motors. Además, sería ideal para ofrecer algo que la competencia jamás había tenido. 

GMC Syclone sale a la venta

GMC Syclone se ofreció como una versión limitada disponible solamente en color negro. La propuesta original de montar el motor de Grand National tuvo que abandonarse porque las modificaciones que tendrían que adaptarse eran demasiadas y muy caras. GMC optó por partir desde el motor original de la camioneta, un 4.3 litros VORTEC V6 de 168 caballos de potencia y modificarlo. 

Con ayuda de Production Automotive Services, se reemplazaron varios de los componentes del motor con partes de un Corvette. La cereza del pastel fue montar un turbocargador de Mitsubishi TD06 para elevar la cifra a 280 HP y 350 libras pie de torque. 

GMC Syclone
Fotografía de Midwest Car Exchange
GMC Syclone
Fotografía de Midwest Car Exchange

35% de la potencia se entregaba al frente y 65% a las llantas traseras. Todo esto adaptado a un sistema de tracción a las 4 ruedas y un sistema de frenos ABS. A pesar de contar con una transmisión automática de 4 velocidades únicamente, gracias a sus neumáticos de aleación deportivos de 16” le entregaron una capacidad notable para los arrancones. 

Syclone se volvió famosa por su inmediata entrega de potencia y en múltiples ocasiones se utilizó en competencias de drag racing por su capacidad. Después de todo, su aceleración de 0-100 kilómetros por hora era de 4.5 segundos. Esto es increíble incluso para un deportivo actual. Si esto no les convence para entender lo descomunal que era esta camioneta, la revista Car and Driver hizo una competencia de aceleración contra un Ferrari 348ts. La Syclone le ganó fácilmente. 

GMC Syclone y Ferrari 348ts
Fotografía de Car and Driver
GMC Syclone y Ferrari 348ts
Fotografía de Car and Driver

Lo bueno y lo malo

El éxito de GMC Syclone dejó claro a GMC que el proyecto estaba funcionando. No solamente tenía un costo súper accesible de 25,000 dólares sino que además podía darle a los clientes un coche emocionante pero más práctico que un roadster de dos puertas. Gente comenzó a ver a GMC como una marca única dentro del grupo. 

Sin embargo, habían varios sacrificios que venían con ser dueño de una Syclone. En primer lugar, para mantener los costos bajos, el interior era muy básico. También al contar con la mayoría de la potencia a la parte trasera y una distribución de pesos muy desigual, esto significaba que en las curvas la pickup perdía fácilmente el control. 

Interior de GMC Syclone
Fotografía de Fast Lane Truck
Interior de GMC Syclone
Fotografía de Fast Lane Truck

Finalmente y quizá lo más notable de todo es que debido a su suspensión estaba básicamente prohibido utilizar a la Syclone como vehículo offroad o como remolque. Estos inconvenientes comenzaban a quitarle el aspecto práctico a lo que debería de ser un utilitario. Por ello, GMC comenzó a trabajar en una nueva versión para atender estos problemas. 

La introducción de GMC Typhoon

La nueva visión de GMC Syclone fue la Typhoon. Producida de 1991 a 1993, esta versión era idéntica a Syclone en todos los sentidos pero en una configuración SUV de dos puertas. Con múltiples ofertas de colores y con capacidad de cargar hasta 4 pasajeros, esta versión se convirtió en uno de los modelos más populares de GMC. 

Operando de 0-100 kilómetros por hora en 5.3 segundos, Typhoon contaba ahora con nuevos frenos, diferencial de desliz limitado y una nueva suspensión. Después de más de 4,697 ejemplares producidos desgraciadamente la producción tuvo que detenerse en 1993. La compañía que se había encargado todo este tiempo de realizar las modificaciones a Syclone y Typhoon cerró sus puertas. 

GMC Typhoon
Fotografía de Hemmings Motor News

Sin nadie más que pudiese trabajar en este proyecto y contando con el Chevrolet Camaro como opción deportiva para el grupo que era mucho más barata de producir, Syclone y Typhoon desaparecieron del catálogo de GM. Sin embargo, su memoria vive fuerte. Después de todo, ¿quién hubiera imaginado que una pickup sería capaz de batir a un Ferrari 348ts, un Chevrolet Corvette y un Nissan 350ZX? Por ello, el hito detrás de Syclone y Typhoon vivirá por siempre. 

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