Revive el manejo purista de un 911: probamos el Carrera T.

Revive el manejo purista de un 911: probamos el Carrera T.

Porsche nos muestra una variante más del 911 para los más exigentes con este nuevo Carrera T. Está basado en un 911 Carrera pero tiene muchas diferencias para hacerlo único para los puristas fanáticos de Porsche.

Mismo motor: 6 cilindros bóxer 3.0L Biturbo con 370 caballos de fuerza y 331 libras pie de torque. Este puede estar acoplado a una transmisión PDK de 7 velocidades o bien, a una transmisión manual también de 7 velocidades para liberar al motor después de 260 kilómetros por hora. Logra un cero a 100 kilómetros por hora en tan sólo 4.3 según cifras oficiales.

Comienzan algunas diferencias.

 Desde luego, con esa intención de hacer un 911 actualmente completamente apegado a su naturaleza inicial, únicamente es tracción trasera. Además, cuenta con un diferencial mecánico estándar y el engranaje de las velocidades en la versión manual será distinto y con recorridos cortos, gracias a un short shifter.

Además, este 911 Carrera T (“T” viene de Touring) está equipado con PASM Sport Suspensión y baja el chasis 10mm en comparación con el 911 Carrera normal. Si fuese necesario, se ofrece como opción en este modelo, poder incorporar el eje trasero direccional, algo que no se puede en el Carrera, sino a partir del Carrera S.

Otra de sus grandes ventajas para lograr el objetivo purista es la reducción de peso. Un 911 Carrera T apenas supera los 1,400Kg haciéndolo el 911 más ligero de toda la gama. Lo logra a través de un paquete de asientos de competición en la parte frontal (opcional), deshaciéndose de los asientos traseros para hacerlo auténtico biplaza y mediante otras reducciones pensando en que todo suma: el medallón y cristales traseros laterales están hechos en vidrio super ligero, no tienen defroster y las manijas de apertura de puertas son simplemente unas correas. Con esto eliminamos muchos sistemas pesados que “alentan” al auto.

Buscando aún más la reducción de pesos, la insonorización del auto es reducida para deshacerse de muchos hules en puertas. Desde luego, la insonorización está perfectamente lograda pero se sacrifican algunos puntos extras en este segmento frente a otros modelos de 911.

 

La apariencia.

 Destacan de inmediato muchos detalles en gris ágata, como los rines de 20 pulgadas, espejos laterales, emblemas laterales y trasero en el mismo color.  Cuenta con discreto labio inferior y las tradicionales colillas de escape centrales en color negro.

 

Al interior.

 Destacan mucho los asientos opcionales y la falta de asientos en la parte trasera. El volante GT está forrado en piel pero puede pedirse en alcántara. En las cabeceras destaca el emblema 911 y las costuras de asientos y puertas vendrán combinadas con el color de la carrocería. Las correas que sustituyen a las manijas le dan un toque de verdadero esfuerzo por perder peso y ganar más velocidad.

 

Un manejo soberbio.

 Subirse detrás del volante de una nueva versión del 911, siempre es una gran experiencia y expectativa muy elevada. En este caso, manejamos el 911 Carrera T con transmisión manual de 7 velocidades por el norte de California, terminando con unos paisajes espectaculares en una de las carreteras costeras más famosas del mundo: la interestatal number ONE, que corre por toda la costa oeste de Estados Unidos y llega hasta Alaska.

Muchas montañas debimos sortear con curvas muy cerradas en carreteras de tan sólo 2 carriles. Muchas veces, no pasaban ni 30 metros entre el inicio de una curva y el fin de la anterior. Quién más que un 911 en estado puro para salir airoso y con una sonrisa en la cara, de este reto.

Se percibe plenamente la puesta a punto mucho más natural, mucho más elemental de este 911. Si bien es muy distinto a un 911 de los años 60s o 70s, la intención es fabricar uno tan básico como era el 911 en ese entonces, pero con la tecnología actual y lo han logrado. El sonido metálico del motor bóxer es una delicia y hacerlo revolucionar cada vez que se embraga es una sensación platónica, por no decir otras palabras.

Se comporta excelente y gracias a la reducción de pesos, se ha vuelto aún más ágil, lo suficiente para notarlo. Tiene justo lo suficiente, lo necesario para arrancarnos una sonrisa cada vez que aceleramos o entramos a una curva. Ni un pero, así es el Porsche 911 y en particular este Carrera T, es fascinante.

Uno piensa que siempre es mejor tener la versión más potente de la familia, el que más tecnología tenga, pero en realidad, es mucho mejor tener un auto al cual podamos llevarlo al límite fácilmente y que nos permita divertirnos sin estar sufriendo en cada curva.

Es fenomenal este Carrera T, así tal cual, como se vende, “básico” (porque no lo es), crudo, al natural. Se encuentra disponible en nuestro país en las concesionarias, con un precio base de 1 millón 740 mil pesos.

Sobre 

Ingeniero Industrial especializado en el sector automotriz, con una profunda pasión y conocimiento por la mecánica y funcionamiento de todos los autos.
Desde pequeño, exaltado por el manejo deportivo en cualquier instancia y fanático de los autos europeos.
Aficionado a la aviación y con experiencia en los medios, TV y radio.
@zuckermann7

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