#MartesDeMachine – “Y la Cheyenne apá?”

#MartesDeMachine – “Y la Cheyenne apá?”

Cheyenne Marketing que funciona, pero producto que convence. No es un mito ni un secreto que la Cheyenne es uno de los vehículos enfocados al trabajo con mejores rendimientos, pero más allá de sus prestaciones, la manera en la que se ha posicionado en la mente del consumidor la hace ser líder en la mente de la gente. Cuando se habla de Cheyenne, se identifica inmediatamente a una troca poderosa, al campo y al acento norteño de la “gente que trabaja”.

Los anuncios comerciales y la campaña tienen un lugar en nuestro #MartesDeMachine, no solo por el ingenio, sino por la alta testosterona que va de generación en generación. Si hiciéramos un análisis de mercado, identificaríamos a éste como uno de los spots publicitarios más recordados de la última década, y todo surgió a una gran idea: explorar el amor de un hombre por su vehículo, que además es robusto, capaz y muyyy convincente. La pick up más popular del mercado, en términos tecnológicos y de confiabilidad, se presentó este 2013 con su nuevo modelo (2014), con amplias mejoras y como un producto llamado a competir fuertemente en el segmento de camionetas de tamaño completo. Razón por la cual queremos compartirte lo más importante de este “trocón”:

CheyenneMotor V8 EcoTec3 de 5.3 litros y 355 caballos, que entrega la máxima tecnología en eficiencia, gracias a su sistema de desactivación de cilindros, mismo que le ayuda a registrar cifras de rendimiento espectaculares para su peso y tamaño: 11.66 km/l en carretera. Su inyección directa “inteligente”, sumado a sus válvulas variables en tiempo real, determinan la cantidad de combustible idónea de acuerdo a las circunstancias para mejorar el consumo y reducir las emisiones.

Ahora, si bien el motor es lo más importante para el desempeño –prácticamente de cualquier vehículo–, el rendimiento completo debe ser salpicado de mejoras adicionales como el interior del automotor, y la Cheyenne 2014 presenta uno que se adapta a las necesidades de confort, durabilidad y practicidad. Lo mismo puede optar por una versión de lujo, que por una más ruda para el trabajo diario y hasta de doble cabina. Todavía recuerdo que cuando era niño viajaba continuamente a Chihuahua, mi lugar de nacimiento, y me emocionaba subir a la Cheyenne de mi tío el “marmolero”. Les comento esto porque seguramente usted, entusiasta machine, cuenta con una historia parecida, y así es la Cheyenne, no existe mejor manera de describirla que a través de las historias que se dieron cita gracias a un vehículo como éste.

Sobre 

Entusiasta de la comunicación y la actividad del periodismo ejercidos con profesionalismo. Manejo desde los 13 años, pero –en la actualidad– sigo jugando a los carritos.

¿Qué opinas?