#LunesDeLamborghini – Jarama

#LunesDeLamborghini – Jarama

La década de los 70 había comenzado y con ella nuevos desarrollos, tecnologías y revoluciones digitales, una época en la que la innovación planteaba un universo futurista a la vanguardia en todos los sentidos y, la industria automotriz no era ajena a dicho fenómeno, mucho menos Lamborghini, que si algo hemos presumido, ha de equipar a sus vehículos con lo mejor y más novedoso en sistemas al servicio del alto desempeño y prestaciones de sus “bólidos taurinos”.

LAMBORGHINI Diseñado por Marcello Gandini de Bertone (casa de diseño), el nuevo automotor de “Lambo”, sería presentado durante el Salón del Automóvil de Ginebra de 1970, por lo que su alto nivel de expectativa elevaba el listón de una marca que continuaba probando su valía en el mundo de los vehículos a gasolina. Construido a partir de la plataforma del Islero y en respuesta a las nuevas reglas de seguridad y emisiones de Estados Unidos, el Jarama destacaba –visualmente– debido a su par de faros escondidos, mientras que una dupla de versiones estaban disponibles de acuerdo a los siguientes nombres: Jarama 400 GT y Jarama S, también conocido como Jarama GTS. Tanto el primero como el segundo, eran propulsados por el conocido V12 a 60º de la marca, que alcanzaba registrar una potencia de 350 caballos gracias a los 3.9 litros de su desplazamiento, el modelo “S”, lograba exprimir el rendimiento del motor para lograr los 365 caballos de potencia, fuerza trasladada a las ruedas, pero asistida por un control de dirección y una caja automática a partir de su modelo 1974. Para 1976, la producción del vehículo había finalizado con un total de 327 unidades fabricadas (177 y 150 respectivamente).

Se dice –oficialmente– que el vehículo debe su nombre al circuito de carreras de Jarama, localizado cerca de la capital española, Madrid, sin embargo, dicha opinión ha sido discutida por varios allegados a Ferruccio, quienes aseguran que el nombre de Jarama proviene de la fama que tenían los temibles toros del Jarama de la zona del Colmenar Viejo y Aranjuez, a principios del siglo XX.

A destacar: 

LAMBORGHINI Motor: V12 de 3.9 litros (3,929 cm3), DOHC a 60º, con dos válvulas por cilindro.

Alimentación: 6 carburadores Weber 40 DCOE 20-21 y bomba de inyección Electric Bendix

Relación de compresión: 10.7:1

 

Potencia: 350 y 365 caballos de fuerza a 7500 rpm; 394 a 407 Nm a 5500 giros por minuto.

Transmisión: manual de 5 cambios y automática de 3 relaciones Chrysler Torque Flite

Velocidad máxima: 245 km/h y 260 km/h

Aceleración: 6,8 segundos de 0 – 100 km/h

Sobre 

Entusiasta de la comunicación y la actividad del periodismo ejercidos con profesionalismo. Manejo desde los 13 años, pero –en la actualidad– sigo jugando a los carritos.

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