Consejos prácticos para un manejo defensivo

Consejos prácticos para un manejo defensivo

Seguramente has escuchado sobre el manejo defensivo, pero ¿sabes qué significa y lo que implica? Hoy lo explicaremos.

Se le denomina así al conjunto de procedimientos y técnicas que cualquier conductor debe seguir para conducir un vehículo de forma segura con el fin de evitar colisiones, atropellos, vuelcos y toda clase de accidentes viales.

Cada uno de los procedimientos y técnicas de las que hablaremos toman en consideración la falta de habilidad y conocimientos de los otros conductores. Así que ¡toma nota!

Las reglas básicas

Como mencioné líneas arriba, en este tipo de manejo el conductor debe estar siempre atento a los errores de los demás, eso sí, sin llegar jamás a la agresión o a la violencia.

De esta manera con seguridad la mayor parte de los accidentes que vemos diariamente hubieran podido evitarse. En el manejo defensivo es primordial anticiparse y pensar que los demás pueden hacer algo indebido.

¿Cómo?

El primer paso es reconocer el peligro, piensa en todas las posibles situaciones peligrosas que tendrás que enfrentar al circular.

Considera que existen formas definidas para hacer frente a situaciones específicas de conducción, actúa correctamente y a tiempo.

Las características de un conductor defensivo

Hay ciertas actitudes que un conductor defensivo desarrolla y sigue en su día a día ante todas las situaciones que se pueden enfrentar, manifestaciones, lluvia, accidentes, etcétera. Un conductor defensivo:

  • Tiene conocimiento.
  • Desarrolla algunas habilidades.
  • Tiene precaución en su manejo.
  • Está atento a cualquier situación imprevista.
  • Tiene buen juicio.

En calles mojadas:

  • Disminuye su velocidad, especialmente en condiciones de lluvia extrema.
  • Agarra el volante firmemente con las dos manos.
  • Deja por lo menos el doble de su distancia de frenado.
  • Frena despacio para evitar que las llantas se bloquen.
  • Revisa periódicamente el estado de limpiadores y hules.
  • Enciende los faros delanteros y, de ser necesario, también las luces intermitentes.
  • Está siempre alerta, para evitar sorpresas.
  • Mantiene la vista no solamente en el camino, sino también a los lados. Utiliza continuamente los espejos.
  • Cuando no tiene visibilidad completa, reduce la velocidad, principalmente en lluvia, granizo, neblina o en polvaredas.
  • Al conducir, tiene dominio absoluto del vehículo; si no está en condiciones él o su vehículo, NO MANEJA.
  • Anticipa sus movimientos a los otros conductores, al maniobrar y al frenar, y los anuncia con suficiente anticipación, ¡utiliza las direccionales!

Además, al circular cuando no tenga derecho de paso, observa la circulación de los otros vehículos. No presupone que le darán el paso.

Otro aspecto importante en un buen conductor es que hace una revisión periódica de su vehículo considerando los siguientes puntos:

  • Revisión ocular.
  • Verificación de niveles: agua, aceite, frenos.
  • Cristales limpios y transparentes.
  • Espejos retrovisores (clara visión retrospectiva).
  • Calaveras (visibles a 300 metros).
  • Faros (que permitan ver un objeto a 100 metros).
  • Nunca maneja con llantas lisas ni con una presión incorrecta.

De noche:

  • Mantiene sus vidrios y luces limpias.
  • Reduce su velocidad.
  • Aumenta su distancia de seguridad con respecto al vehículo de adelante.
  • Mantiene sus ojos en movimiento, conduce en alerta.
  • Mantiene a la derecha del camino para evitar deslumbramiento.
  • Ajusta el espejo retrovisor en posición nocturna.
  • Al manejar de noche, platica o canta.
  • Si el cansancio es extremo, no maneja.

Reglas básicas del manejo defensivo

  • No agredir a los demás, ni por provocación ni por venganza; esto te puede salvar, incluso, la vida.
  • Anticiparse a la reacción de los peatones, principalmente en las escuelas (los niños no miden el peligro), hospitales, etc.
  • El conductor —en todo momento— se debe mostrar desconfiado de todos los elementos que se encuentran en el camino, y cuando algún imprevisto lo trate de sorprender, debe de tener un plan de acción para maniobrar y controlar la situación.
  • Adquirir los conocimientos básicos relacionados con los lineamientos que regulan y controlan el tránsito de vehículos y personas, además de saber cuándo y dónde deben aplicarse.

En pocas palabras, el manejo defensivo significa que el conductor supone que el otro puede hacer algo indebido; y se está preparado para eso y pone en juego las medidas de seguridad de un conductor profesional.

*Con información de la CONUEE.

 

Sobre 

Comunicóloga especializada –y apasionada– de los medios impresos y electrónicos.

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